BRAVA news
Así era como grupos delincuenciales extorsionaban a conductores de bus en Bosa y Soacha
Por: BRAVA NEWS
Los hechos se registraron desde el año 2011 y en ellos participaron dos grupos delincuenciales. Según la Fiscalía, las víctimas de estos delitos fueron habitantes de los barrios El Espino y Luis Carlos Galán, en Soacha, así como el gremio de transportadores, quienes han tenido que pagar extorsiones para evitar atentados contra su integridad y sus vehículos.
De acuerdo con lo relatado en audiencia, estos grupos operaban desde el paradero Pricoma, ubicado frente a la estación Bosa, hasta el paradero del barrio El Espino, en Soacha (Cundinamarca). En este trayecto, los transportadores eran extorsionados por un sujeto que se hacía llamar “DIEGO o MALO”, quien les exigía pagos vía telefónica a cambio de no atentar contra su integridad física, no causar la muerte a los conductores ni quemar los vehículos que prestan el servicio de transporte a la comunidad del sector.
La Fiscalía logró identificar a once personas adscritas a dos grupos delincuenciales, entre los que se encontraba alias Lulo, quien se dedicaba a extorsionar a socios y conductores de la empresa de transporte Cootransreyes, que cubre rutas tanto en Bogotá como en Soacha.
“La función de Lulo, es recoger la
vacuna en el sector de la autopista sur, los jueves y viernes. Cuando alguno de los miembros de la empresa de transporte no pagaba la vacuna, los amenazaba con hacerles daño y dicen que andaba
armado.”
Concretamente, el grupo liderado por alias “Lulo” cobraba entre 60.000 y 70.000 pesos semanales a los transportadores, generalmente los jueves o viernes. El líder de la banda también sostuvo conversaciones con Luis Arredondo, otro integrante del grupo, sobre la necesidad de cobrar dinero a una buseta e incluso a una motocicleta que transitaban por el trayecto.
“Asimismo, fue establecido que algunos de estos particulares intimidaban a los transportadores, amenazándolos con causarles daño o impedirles continuar
con su actividad en caso de no acceder al pago exigido. Así se infiere de la
interceptación de comunicaciones idconforme a la cual el grupo de alias “Lulo” requería la compra de armas de fuego;
de la regla de la experiencia conforme a la cual las armas de fuego obtenidas sin
permiso estatal se utilizan comúnmente para amenazar o atentar contra la vida
e integridad física de otras personas”.
Por otro lado, también se identificó a alias El Calvo, quien “se dedica a recoger la vacuna semanalmente a todos los socios de la
empresa de $60.000 y que si no pagaban, lo sacaban de la ruta o no lo dejaban trabajar.”
Por estos hechos, un juzgado de Bogotá condenó a Luis Arredondo, alias “el Chirris”, a 16 años de prisión por los delitos de concierto para delinquir agravado y extorsión agravada.