BRAVA news
Ellas no suben a la horca, pero mueren igual.
POR: Juliana Gómez
Ha pasado una semana desde que el parlamento israelí legalizó la pena de muerte por horca para “terroristas”, únicamente palestinos. Y mientras en Colombia aún hay sectores que niegan el genocidio, esta decisión no hace más que justificar un horror del que el mundo es testigo y frente al cual seguimos maniatadas.
Esta decisión es la confirmación de un proyecto de exterminio patriarcal y colono en el que las mujeres y niñas no solo son las principales víctimas fatales, sino quienes cargan con las formas más crueles de sufrimiento. Así lo han advertido organismos internacionales, y sin embargo, parece que su dolor no escandaliza lo suficiente.
Legalizar la horca no es más que la escenificación del poder que decide qué cuerpos son prescindibles, que establece vidas sin derecho al debido proceso y permite el asesinato a dedo bajo la etiqueta de “terrorista”. Mientras tanto, ellas no suben a la horca, pero mueren igual.
Es inevitable preguntarnos: ¿qué hacemos las feministas del mundo?
Si el feminismo se pretende universal, no puede guardar silencio.
Exigir que se le llame genocidio no es opcional. Actuar con coherencia política es determinante, y repetirles siempre, aun desde la distancia: No están solas.
Juliana Zuluaga Arango
19/08/2026
La segunda oportunidad que Colombia legisló, pero todavía no construye
Tenemos las leyes, tenemos los certificados, tenemos hasta el discurso del perdón. Lo que no tenemos es la puerta abierta al final del...
Paola Herrera
29/07/2026
Petro, bájese del faro moral
Qué enorme decepción terminó siendo Gustavo Petro. No porque Colombia haya tenido un mal gobierno, eso lo dirá la historia, sino porque quien...
María Leonor Sierra Almanza
28/07/2026
Medellín: Donde las flores cuentan historias y la moda construye futuro.
Hay ciudades que se conocen con un mapa y otras que solo se comprenden cuando se caminan despacio. Medellín pertenece a estas últimas. Quien...
Johanna Pardo Mendoza
27/07/2026
¿Qué hace que un trabajo sea verdaderamente esencial?
Parece que fue ayer cuando aceptamos que las autoridades nos clasificaran en prescindibles o necesarios. Era una fórmula para organizar lo que entonces...