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Daniela Amaya: los zapatos inspirados en Bogotá que caminan por Nueva York
Por: Laura Palomino
Los zapatos de Daniela Amaya no pasan desapercibidos. Los han usado artistas internacionales como Bella Thorne y Rei Ami, y en Colombia ya pisan fuerte en los looks de Greeicy y Laura Tobón. Pero detrás de Damaya no hay solo celebridades: hay una estética clara, una ciudad que marca carácter y una diseñadora con un estilo único.
Damaya no nació de una tendencia puntual, sino de un universo personal. Daniela lo dice sin rodeos: su marca surge de sus vivencias, de la música que escucha, de las películas que la obsesionan y del arte que la atraviesa. Y, sobre todo, de Bogotá.
“Siempre he gravitado hacia un lado un poquito más oscuro, pero al mismo tiempo vengo de una familia muy elegante… y también soy de Bogotá, una ciudad súper rica culturalmente”, cuenta.
Esa mezcla —entre lo oscuro y lo sofisticado, lo clásico y lo urbano— define el ADN de Damaya. Una marca que se diseña en Bogotá y se produce en Italia, país donde Daniela estudió y perfeccionó su mirada sobre el calzado.
Con solo 31 años, Daniela logró algo que muchas marcas sueñan: hacer ruido en la escena de celebridades y socialités de Nueva York. Pero el camino no fue improvisado. Su obsesión por los zapatos empezó en la universidad, se convirtió en una maestría especializada en calzado, siguió con trabajo dentro de la industria y, finalmente, tomó forma propia con el lanzamiento de Damaya.
El momento que la dejó sin palabras llegó cuando una notificación cambió el ritmo del día a día: Bella Thorne les escribió directamente para decirles que amaba sus zapatos. Un hito, sí, pero no un accidente.
Sin embargo, no todo fue glamour y vitrinas internacionales. Como muchas mujeres emprendedoras, Daniela también se enfrentó al machismo del ecosistema empresarial. En más de una reunión le preguntaron por qué estaba sola o le recordaron —como si fuera un problema— que era “muy joven”. Hubo momentos en los que tuvo que ir acompañada de su papá para que la tomaran en serio.
Hoy, Damaya es prueba de que el talento, la visión y la persistencia pesan más que cualquier prejuicio. Una marca que camina entre Bogotá, Italia y Nueva York, y una diseñadora que convirtió su mundo interior en zapatos que hablan por sí solos.